Laura Ponte, embajadora del SUV Citroën C5 Aircross Hybrid, ha sido la protagonista de una nueva edición de los desayunos virtuales ‘Nuevos hábitos, nuevas iniciativas’, una serie de encuentros entre periodistas y personalidades de distintos ámbitos para analizar los retos que nos plantea el nuevo mundo tras la pandemia de la Covid-19.

Durante el desayuno, la modelo, diseñadora y artista ha dado muestras de su personalidad vanguardista, creativa e innovadora, valores que aplica en los múltiples proyectos a los que se enfrenta y que comparte con el Citroën C5 Aircross Hybrid, un SUV modular, eco responsable y
que permite vivir experiencias únicas, relajantes y placenteras a bordo.

Así, Ponte ha reconocido haber sobrellevado la pandemia “como todos, con un poco de miedo yrespeto a lo desconocido y con un poquito de angustia”. No obstante, eso no le ha impedido “sacar la parte positiva de esta situación tremenda y pensar en la gente que se ha volcado en
otros. Y esa parte es la que espero que se mantenga de alguna manera, la generosidad de la gente, el cariño de todos los que se ha volcado con la sociedad sin tener porqué”, espera.

 

En cuanto a su adaptación a esta situación inédita y cómo ha afrontado estos nuevos tiempos, Ponte asegura que, por su forma de vivir, no ha tenido que hacer muchos cambios: “nuevos tiempos para mí es lo que siento cada día cuando me levanto. Soy una persona que nunca ha abandonado del todo el mundo de la moda, pero también he intentado explorar otras aficiones, otros intereses: estuve haciendo joyería, estuve pintando, ahora tengo un taller de novias. Los nuevos tiempos para mí es cada día que me levanto y digo, bueno, estoy aquí y esto lo tengo que sacar adelante. Y por eso nunca me cierro puertas, porque soy una persona muy inquieta y que no tiene un camino muy claro, ni pretendo. Para mí, lo importante es el aprendizaje (…) por eso no dejo de aprender oficios y de complementarlos con otras cosas, sonríe satisfecha.

La mujer ‘antitendencia’
Del mismo modo, la modelo y diseñadora cree que “la moda tiene que ser un reflejo de una sociedad, de sus hábitos, de su manera de representarse, de mostrar su cultura y sus inquietudes”. Sin embargo, también asegura no seguir ninguna tendencia: “soy la mujer
antitendencia, porque yo creo que se lleva todo. Hoy en día vivimos en un mundo en el que podemos demostrar cómo somos desde cualquier perspectiva. Por eso siempre he dicho que las tendencias son una herramienta que se han inventado las revistas, también, de alguna manera,
para que sirvan de guía, porque hay una diversidad brutal”.

En la misma línea, Ponte asegura no tener un estilo concreto en su taller de vestidos de novia, su último proyecto: “no abrí este taller con la idea de crear una marca, sino para aprender. Yo había ayudado a algunos diseñadores y había estado diseñando ropa durante mucho tiempo y me parecía que me faltaba eso, hacer ropa a medida, entrar en el cuerpo directamente y no pensar en una talla. Además, en los vestidos de boda hay unas líneas bastante concretas, que me lo han puesto más fácil para arrancar. Si me hubiera metido en el mundo de las invitadas, del color, me hubiera vuelto loca”, explica.

Quizá por ello, la modelo y diseñadora se muestra feliz con el resultado: “me encanta ponerme en la situación de tener que embellecer a una mujer, con el físico que sea, entrar en su mundo ayudarla, acompañarla en el proceso de decidir cómo quiere su traje. Porque son ellas las que lo deciden. Yo lo que tengo que hacer es entender el gusto de esa persona y amoldarme a él, sin imponer. No sé si me voy a dedicar a esto toda la vida, también te digo, pero es un trabajo bonito porque me gusta embellecer, me gusta ver a la gente guapa”, celebra Ponte, para la que la
belleza es un concepto amplísimo: “es algo que tenemos todos dentro, todo el mundo tiene su luz y su momento. La belleza es una cosa con muchos prismas y siempre se puede encontrar algo positivo, sólo hay que tomarse tiempo”, sonríe.

El coche en su día a día
Laura Ponte, a la que conducir la relaja mucho –“puedo estar horas”, asegura-, nos explica que cuando se mudó a Madrid intentó hacer una vida  más centrada en el transporte público. “Pero aparecisteis vosotros con el Nuevo Citroën SUV C5 Aircross Hybrid y pensé: esto sí es un coche
para la ciudad. Y ahora estoy que no paro, me habéis dado la vida”, afirma.