La Oxigenación Facial ofrece una limpieza profunda, suave y fortalecedora que hará que la piel respire nuevamente, minimizando la respuesta negativa de ésta a los envites propios del verano, y la fortalezca frente a ellos, minimizando así el riesgo de sufrir acné durante nuestras vacaciones.

Días de vacaciones, mucho sol, playa y piscina. Nuestra piel empieza a salir de un largo periodo de uso continuo de mascarilla y menos tiempo exterior, lo que la ha dejado más blanca de lo habitual, y sensibilizada por su roce continuo y el famoso “maskné”.

Además, en verano relajamos nuestra dieta y aumentamos el consumo de alcohol algo que, unido al sol, el factor que más envejece la piel, y al necesario uso y replicación de protectores solares, supone un momento de brotes de acné.

Blauceldona propone la Oxigenación facial como tratamiento preventivo y preparador de la piel para el verano, al
ofrecer una limpieza profunda, suave y fortalecedora que hará que esta respire nuevamente, minimizando la respuesta
negativa de la piel a los envites propios del verano, y la fortalezca frente a ellos, minimizando así el riesgo de sufrir acné
durante nuestras vacaciones. Un tratamiento imprescindible antes de las vacaciones para preparar, y tras esta para
reparar y liberar nuevamente el poro de suciedad, células muertas queratinizadas y endurecidas en superficie y al
engrosamiento propio de las epidermis resultantes de la exposición solar y que lo ahoga.

Estos tratamientos se deben completar posteriormente con buenos hábitos de protección y cuidado como beber
mucha agua, utilizar crema solar con la protección adecuada a nuestro tipo de piel y evitar la sobreexposición.

Silvia Oliete, directora de Blauceldona recuerda además que “Una exposición solar moderada es necesaria para que
la piel sintetice la vitamina D, imprescindible para fijar el calcio en los huesos. Además, el sol favorece la producción
de serotonina, la hormona de la felicidad, pero debemos ser muy cautos frente a él ya que sus perjuicios, ante una
exposición excesiva y/o desprotegida, son superiores a sus beneficios para la piel, y estas alteraciones pueden resecar
la epidermis y a la vez, al sudar más y producir más sebo debido a las altas temperaturas, el poro se obstruye más
fácilmente, propiciando la proliferación bacteriana y con esta, el acné”.